En medio del altiplano, a horas de distancia y en una localidad donde la vida transcurre con la tranquilidad y esfuerzo propios de un territorio apartado, Cancosa volvió a reunirse para celebrar sus tradiciones y conmemorar a las Glorias del Ejército.
Desde temprano, las familias se prepararon para una jornada que tuvo como protagonistas a su gente, sus costumbres y el orgullo de pertenecer a esta tierra. El desfile reunió a grandes y pequeños, quienes participaron con entusiasmo en una celebración que, más que una ceremonia, se convirtió en un espacio para encontrarse, compartir y mantener viva la identidad de la comunidad.
La actividad, organizada por la Comunidad junto a la Ilustre Municipalidad de Pica, contó con la presencia de la Oficina Territorial y de Cultura, en representación del alcalde Iván Infante Chacón, además de los concejales Rodolfo González y María Teresa Oxa, quienes llegaron hasta Cancosa para acompañar a sus familias en esta significativa celebración.
Y hubo una imagen especialmente bonita: niños y niñas, hijos de familias cancocinas que actualmente estudian fuera de la localidad, también estuvieron presentes para desfilar junto a su comunidad. Porque aunque hoy deban recorrer otros caminos para estudiar, regresar a Cancosa y participar de sus celebraciones es una manera de volver a sus raíces y mantener ese vínculo con la tierra que los vio crecer.
Después del desfile, las familias compartieron empanadas y bebidas, prolongando una jornada sencilla y cercana, de esas que permiten sentarse, conversar, reencontrarse y disfrutar juntos.
Porque en Cancosa, donde las distancias son grandes y la vida cotidiana requiere esfuerzo y perseverancia, mantener vivas las tradiciones tiene un valor especial. Son sus propios habitantes quienes, generación tras generación, siguen reuniéndose, celebrando y enseñando a sus niños el valor de sus raíces.